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Lunes 16 de Agosto de 2004

La compañía australiana BHP Billiton, una de las mayores empresas mineras del mundo, fue protagonista durante 2003 de una controversia sobre derechos laborales. El Consejo Australiano de Sindicatos (ACTU) acusa a la empresa de no respetar el derecho a la negociación colectiva de sus empleados en determinadas minas de Australia Occidental. Ya en la junta anual de accionistas de la empresa en noviembre de 2002 una representación del sindicato planteo una pregunta respecto a la inconsistencia de las prácticas denunciadas con el tercer principio del Pacto Mundial, del que la empresa es firmante; la pregunta fue rechaza por no considerar que fuera aquél el foro adecuado para la discusión. La polémica acerca de si la empresa hacía un uso oportunista de iniciativas internacionales como el Pacto Mundial y Global Reporting Initiative se mantuvo durante los siguientes meses.

En el curso del conflicto sindical, tanto la empresa como ACTU estuvieron en contacto e informaron a la oficina del Pacto Mundial sobre el desarrollo del mismo. Finalmente, en noviembre de 2003 Georg Kell, director ejecutivo de Global Compact, se dirigió a la empresa señalando cuáles son las expectativas del Pacto Mundial respecto a las prácticas de las empresas firmantes, recordando los principios de la Organización Internacional del Trabajo, y manifestando su disposición a colaborar en la resolución del conflicto.

La oficina del Global Compact carece de un poder decisorio vinculante, más allá de la posibilidad de excluir a una organización de la lista de firmantes. De hecho, Global Compact anunció que aquellas compañías que, dos años después de la firma, o en junio de 2005, no hayan informado acerca del progreso en la adopción de compromisos, serán excluidas del listado de firmantes. Pero el hecho de que en el caso de BHP Billiton la oficina del Global Compact haya sido invocada como árbitro en el conflicto, sin duda contribuirá a su credibilidad y al reforzamiento de su integridad.

Más recientemente, la compañía ha sido acusada de no respetar los derechos humanos en sus operaciones en Colombia. Las organizaciones que llevana cabo la denuncia, de nuevo llaman a la coherencia de la empresa con los compromisos que ha asumido, entre ellos los principios primero y segundo del Pacto Mundial de Naciones Unidas. En cualquier caso, la empresa no es precisamente principiante en este rtipo de polémicas, pero tampoco en el establecimiento de mecanismos formales de diálogo con sus stakeholders.

Escrito por Jesús Llaría

Es tiempo de actuar

Es el momento de dejar de pensar que puede hacer el planeta por ti y pensar qué puedes hacer tú por el planeta.

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